 Cuba
Think-Tanks nº 87
Fundar un partido político en el exilio es siempre difícil. Los partidos deben responder a una realidad nacional. Se hacen para un territorio y para la gente que ahí vive. No obstante, a veces las circunstancias lo impiden. Le ocurrió a Martí en las postrimerías del siglo pasado y nos ha ocurrido a nosotros. Tanto a fines del XIX, como a fines del XX, el régimen político imperante en la Isla no nos deja hacer en Cuba rápida y fácilmente lo que con toda naturalidad ahí se hubiera hecho si hubiesen existido las condiciones necesarias. En todo caso, la voluntad de la Unión Liberal Cubana es crecer dentro de Cuba, no escatimamos esfuerzos por vincularnos a los disidentes, a los intelectuales y a la clase pensante del país, y no dejamos de enviarles información en la que pueden constatar el avance imparable de las ideas liberales. Unas ideas que ya comienzan a implantarse y arraigar a todo lo largo de la nación, simplemente porque ésta es la hora del liberalismo en el mundo.
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